Thursday, August 8, 2013

Swan Song

Despues de muchos años, este es el último post. Este journal se movera de hogar a uno en donde las letras fluyan con mayor frecuencia. A todos los seguidores de este blog, lo lamento. Por twitter or facebook, podran ustedes seguirme...

Por el momento esto ha sido todo. Salut y nos veremos luego....

Friday, March 22, 2013

Se Siente Re-Gacho...



Los Domingos, luego del juego, el coach nos llevaba a tomar una nieve (cuando perdíamos) o a comer elotes tatemados (cuando ganábamos)  al Borunda. Y como en mi casa no comíamos bien, pues yo siempre era bien chingón para ganar y comer elotes, ¿verdad? Porque yo siempre fui muy bueno como short-estop y como bateador, siempre las aventaba por el centro y hasta afuera. El equipo lo entrenaba primero Eduardo Aleman Cruz, que fue de las Ligas Mayores Nacionales, jugaba con los Diablos Rojos en sus buenos tiempos y luego Herón Anota, que le decían el Chino porque parecía chino. ¿Nunca te conté de cuando ganamos el campeonato? Pues ai’ tienes tú que en el segundo juego cometí un error mental y en vez de tirarla a primera para meter el out en doble play como siempre, la tiré a segunda y entró la del gane. Estaba tan enojado el coach que no me metió a jugar al siguiente juego. Yo estaba bien encabronado, porque les había jugado toda la temporada y se siente re-gacho que te digan la Muralla porque rolita elevada o por tierra que pasaba por donde yo estaba no pasaba de ahí y tú ahí sentado en el juego gueno. Pos andale que en el último out, casa llena y que era el único que quedaba. Pos me metió que para que le diera un toquecito, y primera rolita, y de foul, segunda rolita y de foul y ya sabes q la tercer rolita de foul es un estraik, pues volteo a ver al coach para ver qué me manda y me me manda a la chingada con un “¡HAS LO QUE QUIERAS!” y pos se siente re-gacho que te manden a la chingada con tu familia ahí, así que me enojo más y que el picher , el Flaco Pérez, me manda una elevadita curvita, como me gustaban y nomás se oyó hueco cuando la saqué pa’ juera. Me cargaron en hombros, ai’ anda la foto … pero yo estaba bien enojado porque no me habían metido a jugar…¿Nunca te platiqué cómo me indujeron al vicio? Nos acabábamos de mudar a la Bellavista y mi amá me había llevado a cortar el pelo con el barbero y me lo dejó así con el gallito de aquellos tiempos, todo pelón y yo con mi gallito de niñito cagón, y no me gustaba pero ni modo de decirles que no me gustaba y se siente re-gacho estar todo mortificado con un mal corte de pelo en un barrio nuevo. Pero ahí estaba sentado afuera cuando vi que estaban jugando los muchachos grandes del barrio al beis -- que yo no lo conocía y se me hacía bien raro, pero bueno. En una de esas pegaron una rolita por el centro y me pegó en los zapatos. Era una pelota hecha de medias, toda mal hecha y mal cocida pero que cumplía con su cometido. Cuando la tomé en mi mano fue como tomarle la mano a Dios: supe que esa bola y yo deberíamos estar juntos, deberíamos ser uno, nos debimos de haber conocido desde antes.

- ¡Eh, Pelón! ¡Tírala!

Yo miraba para todos lados hasta que me cayó el veinte de que el "pelón" era yo --- y luego de aventarles la bola, me invitaron a jugar todos los días y Pelón se me quedó hasta la Preparatoria, cuando jugaba centro en el equipo de básket... y era bueno, ¿eh? En el básket y en el beis era buenísimo. Y en el barrio lurgo me decían el Chubby porque me parecía al Chubby Checker y sabía bailar re-chido el twist. Pero te decía que yo era bueno porque comíamos elotes en el borunda después de ganar un partido. Creo que la única vez que comíamos bien luego de los elotes era cuando me ponía a trabajar en la tienda de mi tío Chuy --- nos mandaba los kilos de carne que les sobraba en la semana y si no iba a trabajar se los daban a los perros y se siente re-gacho saber que estás comiendo frijoles por cuarta vez en la semana porque no pudiste ir a trabajar por la carne de la tía y te imaginas a los pinches perros atragantándose de carne y tu te vas hambriento a la cama. Por eso trabajaba luego de salir de la escuela y entre descansos hacía la tarea y el viernes me iba a practicar al beis.
¿Sabías que fuimos los primeros equipos en Juárez con un uniforme profesional en la liga infantil? Yo estaba bien emocionado porque me veía como el Babe Ruth en mi uniforme de los Gallitos --- tanto que se me olvidó la ropa en el camión, con todo y zapatos nuevos que me acababan de comprar en el chuco. No tuve de otra mas que usar los zapatos del beis para ir a todos lados porque no teníamos para comprar zapatos a cada rato. Creo que tu madre y yo vivimos el mismo trauma de los zapatos por eso a cada rato les queremos comprar zapatos a tí, a tu hermana y a tus sobrinos. Porque se siente re-gacho ser bien guenero pa'l beisbol.... y no tener zapatos.



Monday, October 22, 2012

Monica y el Swing: Crónica de un cool cat.

If the House is Rocking,
Don't bother knocking
- Brian Setzer

Cuando Jorge Skywalker Landó me pidió ir a presentar el libro "Mónica Odia el Bossa Nova (pero los Fines de Semana Baila Swing)" no supe cómo decirle que NO. Tengo un severo problema para decirle que no a la gente, sobretodo a los amigos que me piden presentar un libro tan chido como este. Por lo regular no me gusta presentar libros poque luego me suelto diciendo sandeces... y luego los escritores me lanzan dagas con los ojos y de pronto y andamos haciendo una fila de conga, encuerados y borrachotes de aquí al centro y nos olvidamos del libro. Pero bueno, yo andaba en que iba a presentar el libro de este bato y que se llamaba algo de Mónica...

Ta bien chida.

Bromeo. No, es decir, lo de que esta chida es en serio, pero el resto es broma. No sería mi dulce personalidad si no lo fuera. Estoy segura de que Jorge Lópe Landó no se imaginó que yo le estaría presentando un libro por el cual hemos peleado tanto, esperado tanto, diría... contra viento y editores independientes (que se dicen Panamericanos, como los juegos, ¿cierto? pero que de todas maneras lo chilango no se les quita) que luego de un año de tira-y-jala lograron sacar a la venta este libro y hacer que Jorge armara su pachanga en Ciudad Juárez. "Mónica..." evoca el realismo urbano, cachondo, la voz que te dice déjame tocarte tantito mi vida, mientras escuchas música de swing con el Kiss me Deadly y el Johnny Cool. Luego de ver a Mónica recoger el revólver, es una grata sorpresa verla bailar swing, con versos que van al congal, a las calles de la Juaritos de los recuerdos, a la recámara, a la entrega del alma. Poesía que no revuelve, que simplemente es. Poesía que llama. Poesía que seduce. Poesía que mueve sus caderas...

Jorge López Landó ha producido un libro a notas de Swing. Su padre, desde donde esté, le ha dado el visto bueno. Ahora, es el turno de los lectores de hacer lo mismo.

"Being a Crow
I wonder through your private hell..."
- J.L.L.

Sunday, September 30, 2012

Mariana



Mariana
Del libro "De la Luna y Otros Vicios"
 Cuenta mi familia que cuando mi tía Berta estaba encinta, un eclipse de luna hizo que la criatura diera diez volteretas en su vientre y naciera muchos soles antes de lo previsto, con la piel tan blanca como la harina de los panes y los ojos tan claros como el agua. De niña, Mariana solía correr por el patio de la vieja casa, con listones de colores amarrados al cuerpo, pretendiendo ser un pájaro de fuego, inundándose de noche cada vez que la luna la llamaba.
 ¡Pobre tía Berta! ¡Quién sabe cuántos doctores le recomendaban las vecinas! ¡Perdieron la cuenta de todos los curanderos que la visitaban cada semana! Lo cierto es que mi tía se llevaba el Jesús a la boca cuando escuchaba jugar a Mariana al té con sus platos y tazas de barro moldeado, porque platicaba en varios idiomas que en su vida había escuchado con suculenta fluidez. “¿Cómo está usted, Señor Miguel? Hace mucho tiempo que no me visitaba…”, “¡Buenos días, joven Umbriel! Dígame, ¿qué ha sido de usted?”, “Por favor, pase usted y siéntese joven Lucifer, cuénteme, ¿en qué puedo servirle el día de hoy?”. Y así pasaba las horas, escuchando y dando consejos a los celestes que la visitaban día con día en el fresco del jardín, hasta que mi tía – a gritos y sombrerazos – la llamaba.
 Pero Mariana era cambiante – dice mi tía Pepa – porque como nació en la luna, con ella nunca se sabía. A veces lloraba horas y horas, nomás porque una mosca se moría. Otras, se la pasaba meciéndose, viendo por la ventana y sonriendo a los fantasmas que pasaban frente a la casa. Hubo una vez en que casi incendia la casa, pretendiendo estar de safari, perdida en los rincones ocultos de su amada y desconocida África.
 ¡Quién sabe cuánto le platicaba a sus muñecas! Lo cierto es que todas le contestaban en idiomas diferentes, pues de todas las nacionalidades albergaba: esa, la de pelos rizados, es americana. Aquella, la de negro, es checoslovaca. La otra, la de ojitos verdes, es noruega, y detrás de ella se esconde la rusa, con su traje de escarlata. Por acá anda la francesa, con todo y perro con birrete. Pero esta, la más bonita (y a la que todas le tienen envidia) es gitana, con panderos y enormes aretes.
 Dicen que cuando murió, su alma tenía más de 2500 años de antigüedad. Que el cielo bañó a la tierra con lluvia tan fresca, que hizo que los maizales se dieran hasta en las nevadas. Pero no les creo. Si les creyera, no habría forma de explicarles que Mariana sigue viva, en mi casa. ¡Es cierto! ¡Toma el té y se baña de luna, la muy descarada! Con sus amigos, visita a mi hija la pequeña y se ponen a charlar con todas las muñecas de porcelana.

Wednesday, September 5, 2012


El encuentro vino y se fue. Como un sueño o como algo que nunca existió mas que en las memorias de aquellos que los vivimos, los sentimos y lo disfrutamos desde todos los puntos posibles de vista. Hay quienes lograron salvarse a si mismos, condenando a otros, o mal interpretando las intenciones para tranquilizar sus conciencias. Otros, lograron sueños y se sintieron dioses adorados por las letras que salían de sus labios. No dabría decir en qué lugar cayeron mis expectativas. Pero puedo decir que todas ellas fueron cumplidas, y lograron llegar más allá de ellas.

No me gustaría decir esto o aquello, mas que lo que yo sentí dentro de este evento. El cariño de miles de voces que se unieron con el fin común de aliviar las lágrimas sacadas por la violencia que a todos nos pega, con un estandarte llamado ciudad Juárez, ciudad de oro, ciudad de desvelos. Ciudad que huele a tabaco, a antro, a cerveza caliente, y a sexo. Una ciudad que se vive de sus jóvenes, de la maquila, de los burritos y la manzanita california. Miles de poetas recorrieron sus calles sin saberlo y miles de letras bailaron ante el calor de Septiembre. Miles de pensamientos. Miles de amores.

Sobra agradecer a mis compañeros por tal logro. Agradecer a los chicos voluntarios, a los escritores que viajaron, a los comiqueros que hicieron sus talleres, a los que ofrecieron sus espacios y tiempos, a los niños, a las mamás y papás de esos niños que los llevaron a los eventos... Un segundo encuentro que no se olvidará, que quedará tatuado y que recordaremos. 

Se acaba la luz. Se apagan las velas. Es hora de dormir.

Yuvia Cháirez
Septiembre, 2012